miércoles, 8 de julio de 2015

Premio Sor Juana Inés de la Cruz

Entrega de premios del Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz, abril de 2015. Aquí el gobernador del estado de México Eruviel Ávila. Primer premio en poesía al libro inédito La contingencia.

Con los otros ganadores Guillermo Ferreyro y
                                                Bernardo Barrientos.


Presentación de El río anterior. Casa de la Lectura septiembre 2014. Con Juan Fernando García




Presentación de Aguas en Chile mayo 2014

Con María Lucía Puppo, Alicia Salomone y Nadia Prado

La Chascona, Casa de Neruda
Brindis postlectura
Festejo en "Venecia", con Neruda y vino chileno


Presentación en Santiago de Chile en la Casa de Pablo Neruda



Presentación de Aguas




 


Festival de poesía de Córdoba, lectura con Alberto Szpunberg
 

Dos nadadoras del libro Aguas (Ediciones Del Dock, 2013)






María Inés Mato nadó las aguas
                        más frías del planeta;
cruzó el Beagle, el canal de la Mancha,
un estrecho impensable del mar Báltico.
Sin trofeos, ni estadios
sus travesías parecieron inventadas.
Bordeó el glaciar en paralelo,
en círculo la isla de Manhattan;

aguas que expulsan con su mezcla ácida,
raras aguas que entregan
su cauce de vértigo.
María Inés Mato eligió en lo abierto
mareas de montaña
y volcanes helados,
oleaje turbio del mundo sensible
cenizas, peces, barro.

¿Quién acepta una nadadora sin pie
o ese imposible desequilibrio?
Con una pierna menos y sin prótesis
entrenó como una disidente;
en el verso libre encontró ritmos,
palabras que sostuvieran el calor;
en la falta de gravedad del agua
se llenó de voces;
nadar es hablar con la respiración.

Al mar del sur le habló con la memoria
de las mujeres yámanas,
a bordo de sí, con la corriente
del cuerpo hizo canoa
para llevar el fuego a la otra orilla.
María Inés Mato unió el estrecho
que separa Malvinas. Brazada tras
brazada, de la guerra abre olvidos;
una huella de espuma, un puente blanco,
un rastro en el agua de los vencidos.

¿Quién acepta una nadadora sin pie
que explora las bajas temperaturas,
sin rayas marcadas ni andarivel,
en las olas de su propia ruptura?
Con aire, un mar en contra se horada.
Del agua helada dijo duele muchísimo
pero es una frontera,
un cruce, solo eso.

Sin traje de neoprene
se zambulló en los hielos antárticos,
la gorra de goma de los nadadores
emergió inédita entre los témpanos;
un video muestra el barco guía
y su continuo braceo
bajo el ancho vaivén de una gaviota.
Coordenadas desiertas
que borran cualquier marca.

Proezas hacia adentro
probadas con el pulso.
Si cada persona es su propio mapa,
el suyo traza líneas,
casi imaginarias.
María Inés Mato buscó aguas frías
mares renuentes a la aceptación,
nieve hendida del planeta  ¿o qué
callados, secretos límites cruzó?

                 ****** 





Una nadadora cruza las 103 millas
entre Cuba y Cayo Hueso,
sobre el atardecer encendido del mar Caribe;

desde un kajak alejan
a su alrededor los tiburones
con un aparato que emite ondas;

usa unas antiparras que permiten
la visión nocturna y a eso se limita
el despliegue tecnológico.

Cuando hunde la cabeza al nadar  sucede
lo que importa: el ser frente al obstáculo elegido
para probar que es.

Se llama Diana Nyad
y ya cruzó
desde Bahamas, batió récords.

Tiene 61 años y no se detiene
mas que para beber unos minutos
en el apuro de esa inmensidad.

Cuando nada parece no haber llorado nunca,
cuando nada parece que la melancolía no le hubiese roto
los deseos nunca.

Cuando nada la fuerza
no es solo atributo
de los dioses.

Pero la marea en contra la obliga a desvíos hirientes
mientras el agua brilla
como una autopista interminable en la lluvia,

como una hoja de filodendro agigantado por la lluvia
y el fracaso ahueca el aire
como un graznido.

Si abandona, la meta permanecerá, invisible
en la mañana después del cansancio,
en la noche anterior de la necesidad;

cuando crece la necesidad no hay sal, ni sed, ni sol
enceguecedor que melle
la voluntad de ir.

Pero ella nada ahora. Es dura, entrenó, bracea,
no se desgastó en lo inútil;
tiene 61 años y toda una vida de nadadora.

 

5 comentarios:

  1. No había leído este poema... No sabía del sitio... Dos grandes noticias para hoy!!! Gracias

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  2. Gracias Arcadia por tu comentario!!!

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  3. De nada! Gracias a vos! Ahora solo resta que nos juntemos los lectores de un pequeño grupo en Santiago del Estero y una noche trabajemos con el texto!!! Si no te molesta te mandamos un comentario chiquito después de la impresión, la huella... o como se llame!

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    1. Me va a encantar y sobre todo que lean "aguas" en una provincia mediterránea. Un gran abrazo

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  4. por un viaje relámpago tuve que ir a La Plata y busqué "Aguas" pero no lo tenían lo encargaré aquí nomás... suena gracioso buscar aguas yo que siempre anduve en el camino de la sed!!! Saluditos... No me olvido de los comentarios prometidos... se postergó el encuentro de lectura nomás.
    Saluditos

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